Ñaque o de piojos y actores

de José Sanchis Sinisterra

Pincha abajo para leer alguna crítica

Cachivaches y Ambulantes denotan maestría y profesionalidad con ‘Ñaque o de piojos y actores’

Cachivaches y Ambulantes denotan maestría y profesionalidad con ‘Ñaque o de piojos y actores’

«Ñaque o de Piojos y Actores» llena de humor y teatro clásico la Casa del Hidalgo Acuña de Miguel Esteban

«Ñaque o de Piojos y Actores» llena de humor y teatro clásico la Casa del Hidalgo Acuña de Miguel Esteban

Teaser

Dos actores, pícaros y hambrientos del siglo de Oro : Nicolás de los Ríos y Agustín Solano, actores  de origen toledano que realmente existieron y trabajaron con todo tipo de compañías teatrales de la época a caballo y a pie entre Sevilla, Toledo y Madrid; aparecen por sorpresa aquí y ahora en este teatro después de cuatrocientos y pico años.

Como es natural en ellos se sitúan en el escenario y continúan con su vida cotidiana, que consiste en ir mezclando reflexiones sobre su condición de actores, con recuerdos de experiencias teatrales y vivenciales  y  con la representación de fragmentos de joyas teatrales del barroco español.

Con estos preciosos mimbres de la literatura menos conocida de aquella época,  José Sanchis Sinisterra compone esta “ Mixtura joco-seria de garrufos varios / sacada de diversos autores/ ( pero mayormente de Agustín de Rojas), /agora nuevamente compuesta y aderezada  “  para crear  Ñaque o de piojos y actores, recibido como un hallazgo teatral de nuestro tiempo. Gracias a su exquisito trabajo de excavación literaria, Sanchis nos va entregando  en esta pieza un remedo de valiosas perlas teatrales de aquellos siglos magníficamente pespunteadas con un buen puñado de reflexiones y vivencias de estos personajes. Cuestiones humanas y artísticas que se activan inmediatamente en nosotros en cuanto nos abrimos como espectadores a lo que esta función nos propone hoy.

En escena Ñaque una formación teatral de “dos hombres que no llevan sino una barba de zamarro, tocan el tamborino y cobran a ochavo” , es decir una propuesta que apunta hacia el arriesgado camino de dos actores una pasión y una manta, que no quiere depender de la mucha tramoya y artificio.

Loas, romances, graciosidad, refranes, entremeses, piojos, autos, comedias, bojigangas, garnachas, morcillas, sombreros, lo divino, lo humano,….son los artefactos teatrales e ingredientes de esta función…..que riqueza inmaterial

En escena un actor que ya es una realidad en la escena nacional junto a otro con muchísima veteranía, ambos batallados en textos clásicos, bajo la dirección de un clásico de la escena regional y con el respaldo de Ambulantes Teatro y Teatro Cachivaches. Teatro Cachivaches y Ambulantes Teatro. Mas de 60 años de experiencia entre las dos compañías. Premios, nominaciones y varias participaciones en el festival almagreño y que ahora aunamos fuerzas.

Pero, ¿por qué Ñaque?

Estamos firmemente convencidos que es uno de esos momentos históricos perfectos para poner Ñaque sobre las tablas y comprobar cómo vivían los cómicos del siglo XVI ¿O son del siglo XXI? ¿O son de cualquier época? El coronavirus y la pandemia mundial nos ha llevado a plantearnos si la picaresca con la que Ríos y Solano se ganaban la vida volverá ahora dada la situación económica que atravesamos. Nos preguntamos cuantos Ríos y Solanos está creando esta situación.

Nos preguntamos si estos dos personajes son del siglo de oro o de la época actual. Nos preguntamos si siempre han existido estos dos personajes en el mundo de Thalía y Melpómene, comedia y tragedia, teatro. Un “viaje entretenido” de más de 400 años que comenzó Agustín de Rojas, lo continuó Sanchis Sinisterra y que, a día de hoy, esa travesía sigue avanzando de la mano de los actuales bululúes, ñaques, gangarillas, cambaleos, garnachas, bojigangas, farándulas y compañías.

Espacio, tiempo, meta teatralidad y Beckett fusionados para que el otro personaje de la obra, el público, disfrute bajo el cielo estrellado de la poética que se destila durante esta función y reflexione a la salida sobre la situación actual del arte escénico.

P.D. Al mal tiempo buena cara ya que después de la tempestad vendrá la calma